27 octubre 2007





PREMIOS PRINCIPE DE ASTURIAS

REPORTAJE: Premios Príncipe de Asturias

La urgencia de la valentía moral

Las víctimas del nazismo y el cambio climático marcan la entrega de los premios

I. LAFONT / J. A. ROJO - Oviedo - 27/10/2007


Tienes que saber la verdad y la verdad te liberará. Eso vino a decir Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos, en el breve discurso que improvisó ayer durante la ceremonia de recepción de los Premios Príncipe de Asturias. También Amos Oz terminó el suyo con una llamada a la paz. Y Avner Shalev, presidente de Yad Vashem, dijo que en estos premios "hallamos la victoria de la tolerancia sobre el racismo, del amor sobre el odio, del bien sobre el mal". La mujer del sociólogo Ralf Dahrendorf subrayó en sus palabras la importancia de la democracia, y el Príncipe, en fin, insistió en que los premiados, más allá de sus diferencias, representan "la lucha por los derechos fundamentales, especialmente por el derecho a la vida y a la dignidad de las personas". Unas cuantas frases para definir una actitud, la de esa valentía moral que resulta urgente en estos tiempos difíciles.

Amos Oz reivindicó la literatura como "un puente entre los pueblos"Las gaitas con el himno nacional, la presencia de la Reina, el protagonismo indiscutible de don Felipe y doña Letizia y el ambiente festivo en las calles de Oviedo constituyeron un año más las notas que definieron la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias en el teatro Campoamor. Una edición, la 27ª, ensombrecida por la ausencia de Bob Dylan (al que ni siquiera se nombró cuando

fueron presentados los galardonados de este año) y con un marcado acento pesimista en la medida en que algunos de los allí reunidos representaban el horror del pasado (el Museo del Holocausto de Jerusalén), los terribles conflictos del presente (el escritor Amos Oz, que con tanta lucidez aborda el drama entre israelíes y palestinos) y el desolador panorama que presagia el futuro si no se pueden frenar los efectos del cambio climático que denuncia Al Gore.










Ni la profunda labor teórica en defensa de la democracia de Ralf Dahrendorf, ni las habilidades deportivas de Ralf Schumacher, ni siquiera los afanes de Ginés Morata y Peter Lawrence con sus sofisticadas investigaciones con la mosca Drosophila y la intachable labor de Nature y Science para proyectar los avances de la ciencia actual pudieron alejar de la atmósfera esa incómoda sensación. Se hizo casi dolorosa cuando la maestra de ceremonias enunció las atroces experiencias de los nueve supervivientes del Holocausto y los Justos entre las Naciones - gentiles que arriesgaron su vida por salvarlos-, que ayer subieron al estrado junto con los representantes de Yad Vashem para recibir el Premio de la Concordia. Helaron la sangre de un público que dedicó un minuto de silencio en memoria de los seis millones de judíos asesinados por los nazis.

Ante ese panorama, las palabras de los que hablaron quisieron agarrar hilos de esperanza. Amos Oz reivindicó la literatura "como puente entre los pueblos", para ponerse en el lugar de los otros, para penetrar en lo más escondido de sus sueños y proyectos. Luego, entró de lleno en el conflicto del que es testigo excepcional: "Para el escritor israelí, parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros". Y tuvo palabras firmes: "Los europeos, en lugar de alzar un dedo acusador hacia una u otra de las partes", deberían comprender y prestar ayuda a ambas. "Ustedes no tienen por qué seguir eligiendo entre ser proisraelíes o propalestinos. Deben estar a favor de la paz".

Al Gore incitó con contundencia a la acción para detener la "colisión entre la civilización y el sistema ecológico del planeta" que amenaza al "futuro de la humanidad". El ex vicepresidente de Estados Unidos lanzó un mensaje de optimismo: "En unos años, las siguientes generaciones nos preguntarán: ¿en qué estabais pensando? O, lo que me gustaría que pasara, que miraran a 2007 y se preguntaran: ¿cómo encontrasteis la valentía moral para enfrentaros a algo que muchos decían que era imposible de resolver?".

LOS GALARDONADOS DE 2007

- Bob Dylan. Artes. Por conjugar la canción

y la poesía en una obra que ha creado escuela

y ha determinado la educación sentimental

de muchos millones de personas.

- Al Gore. Cooperación Internacional. Por su visible lucha por el cambio climático.

- Peter Lawrence y Ginés Morata. Investigación Científica y Técnica. Por su trabajo sobre el papel de las células en la formación de los miembros del cuerpo.

- Amos Oz. Letras. Por el uso que ha hecho

de la lengua hebrea como "brillante" instrumento para el arte literario.

- Sciencie y Nature. Comunicación y Humanidades.

Por impulsar y difundir "las grandes conquistas científicas de la humanidad, acercando de este modo la ciencia a la vida".

- Ralf Dahrendorf. Ciencias Sociales. Por su contribución a las Ciencias Sociales y su empeño en lograr una Europa donde arraiguen y se defiendan los derechos y libertades.

- Michael Schumacher. Deportes. Por su espectacular trayectoria en fórmula 1 y su solidaridad con los desfavorecidos. Es enviado especial de la Unesco para la Educación y

los Deportes.

- Yad Vashem. Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén. Concordia. Por ser recuerdo vivo de una gran tragedia histórica

y su tenaz labor para promover la superación del odio, del racismo y de la intolerancia.




Las especies se extinguen 100 veces más rápido de lo natural

Un informe de la ONU avisa de que habrá que reducir las emisiones un 50%

R. MÉNDEZ - Madrid - 27/10/2007

En 1987, la ex primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland lanzó la primera gran alerta ecologista. En el informe Nuestro futuro común concluía: "El coste de la pobreza, en sufrimiento humano, en el derroche de los recursos humanos y en la degradación ambiental se ha ignorado enormemente".

Han pasado 20 años, la población ha aumentado un 34% y la renta per cápita media ha ascendido en casi un 40%. Pero las cosas no parecen haber mejorado, según el IV Informe mundial sobre el medio ambiente elaborado por la Oficina de Naciones Unidas de la materia. El texto, de 572 páginas y elaborado con colaboración de 1.000 expertos, repasa los grandes problemas del medio ambiente. Estos son tres de los más importantes.

- Sexta extinción. "Las especies se están extinguiendo a unas tasas que son 100 veces más rápidas que las observadas a través de los registros fósiles, debido a los cambios de uso del suelo, la pérdida de hábitat, la sobreexplotación de los recursos y la expansión de especies invasoras". Desde los dinosaurios el mundo no ha vivido nada parecido. "Más del 30% de los anfibios, el 23% de los mamíferos y el 12% de las aves están amenazados", según la ONU.

A estos factores hay que añadir la pérdida de biodiversidad en los cultivos. "Sólo 30 tipos de cultivo proporcionan el 90% de las calorías del mundo y 14 especies animales constituyen el 905 de la actividad ganadera del mundo".

- Cambio climático. El cambio climático es uno de los grandes desafíos de la humanidad. Tanto, que para hacerle frente "las emisiones de gases de efecto invernadero deberían reducirse en un 50% para 2050 respecto al nivel de 1990". Según las Naciones Unidas esa es la reducción necesaria para que la subida media de la temperatura no supere los dos grados centígrados, el nivel a partir del cual "es posible que se produzca gran daño irreversible". Para ello, los países desarrollados deberían reducir sus emisiones entre el 60% y el 80% para 2050. "El objetivo no es presentar un escenario negro y pesimista, sino una llamada urgente para la acción", señala el estudio, aunque no lo parece.

- Sobreexplotación. El informe incide en una vieja preocupación ecologista: que el consumo masivo de recursos supera la producción de materias primas. Es decir, que la humanidad consume cada año más de lo que el planeta genera. Para ello, en los últimos años se ha desarrollado el concepto huella ecológica, que mide el consumo equivalente a la producción por la superficie terrestre. "La población del mundo ha alcanzado un estado en el que la cantidad de recursos necesaria para mantenerlo supera lo que hay disponible. La huella ecológica de la humanidad es de 21,9 hectáreas por persona, mientras que la capacidad biológica de la Tierra es, de media, de sólo 15,7 hectáreas por persona".

Un 60% de los ecosistemas están sobreexplotados, aunque el mayor abuso se da en la pesca. Según el estudio la pesca es un claro ejemplo. Actualmente se pesca a un ritmo casi cuatro veces mayor de lo que pueden soportar los océanos.

Tomado de El País Semanal.

25 octubre 2007

Impulso a la gestión sustentable del mar por la Unión Europea

oceanos1.jpgLa dimensión marítima de los grandes desafíos que afronta la Unión Europea (UE) en materia de ambiente, energía y de creación de empleos convierten en prioritaria la adopción de una política común integrada, que permita la gestión eficiente y sostenible de los recursos.

Los gobernantes de los 27 países miembros de la UE, así como de Islandia y Noruega, coincidieron con estas prioridades expresadas en el programa de la presidencia semestral comunitaria portuguesa durante la Conferencia Ministerial sobre Política Marítima, celebrada este lunes en Lisboa. En la reunión participaron también José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, el comisario de las Pescas y Asuntos Marítimos, Joe Borg, y el presidente del Comité de las Regiones, Michel Delebarre.

El primer ministro portugués, José Sócrates, inauguró el encuentro en su calidad de presidente de turno del bloque, haciendo hincapié en la necesidad de desarrollar una política integrada marítima con beneficios económicos, ambientales y de seguridad, lo que exige fijar una frontera externa común en mares y océanos de la UE. “Los riesgos son hoy cada vez más difusos y por eso tenemos que desarrollar sistemas de coordinación, de prevención, de regulación y de preservación de los recursos marítimos”, apuntó el gobernante socialista lusitano.

Sócrates, quien durante el gobierno del socialista Antonio Guterres (1995-2002) se desempeñó como ministro de Ambiente, sostuvo que la UE sólo puede responder con eficacia al desafió “si ordenamos el territorio marítimo, administramos de forma integrada las zonas costeras y construimos una frontera externa común”.

El desafío del progreso de esta dimensión “es en primer lugar económico, ya que se liga directamente con los transportes marítimos, con la actividad portuaria, la construcción, las pescas, el turismo, los recursos marinos, la biotecnología y con las energías renovable”, añadió.

Subrayó que en la UE “estas actividades representan una poderosa tajada de su economía y por eso son factores de afirmación mundial de su protagonismo económico, siendo al mismo tiempo fuentes de una cadena de empleos directos e indirectos”.

En efecto, la gestión de 1.200 puertos y otras actividades relacionadas con el mar, representan cinco millones de puestos de trabajo en la UE, razón que explica la apuesta en los transportes marítimos, prioritaria en la estrategia del bloque para impulsar el crecimiento económico.

Con la ampliación a Rumania y Bulgaria el 1 de enero pasado, la UE pasó a contar con cerca de 70.000 kilómetros de costa, abarcando seis mares y océanos, que bañan el continente y las regiones de archipiélagos e islas de los llamados territorios ultra-periféricos.

La mitad de sus 500 millones de habitantes viven a menos de 50 kilómetros de la costa y las industrias y servicios relacionados con el mar fluctúan entre aportar tres y cinco por ciento del producto interno bruto de la UE, cifras que han convencido también a los países sin mar a que el desarrollo de una política marítima integrada es esencial para todos.

A estas convincentes cifras divulgadas por Bruselas, Sócrates unió el desafío ambiental que es colocado por las políticas de integración marítimas de la UE, porque “el mar tiene una importante función reguladora del clima y es por eso que Europa lidera mundialmente el esfuerzo de mitigación de los efectos del calentamiento global”, apuntó.

Para realizar estas políticas, será necesario realizar “una fuerte inversión en el conocimiento, en la investigación y en la innovación marina”, incluyendo la biotecnología marítima aplicada a la salud, que “presenta un enorme potencial de desarrollo”.

El presidente en ejercicio de la EU recalcó también en la importancia de “la constitución de redes de observación, de manejo de dados y de investigación marina para la gestión y preservación de los recursos marítimos y de la biodiversidad”.

La propuesta de política marítima común fue presentada el 10 de este mes por la Comisión Europea, en un documento que prevé medidas concretas, tales como la formación de una red integrada de vigilancia marítima y la prohibición de prácticas destructivas de pesca de arrastre en el fundo del alto mar. Por su parte, Durão Barroso estimo que “no hay tiempo que perder” en el combate contra la degradación marítima y advirtió que Bruselas podrá tomar “medidas adicionales” si las actuales no fuesen suficientes, porque “el ambiente de nuestros mares y océanos continúa deteriorándose con el incremento de la actividad económica”.

Tras recalcar que la política de la UE promueve la pesca sustentable, advirtió que no hay que subestimar la dimensión del fenómeno de las faenas ilegales, ante las cuales “la semana pasada, la Comisión tomó medidas contra las prácticas de pesca destructiva y de pesca pirata”.

La pesca ilegal, según reveló el presidente de la Comisión, “representa volúmenes mucho mayores a los del conjunto de la pesca legal en la UE”

Al concluir su intervención ante los ministros, Durão Barroso subrayó que será necesario recurrir cada vez más al transporte marítimo, con puertos más eficaces, ya que “cerca de 90 por ciento del comercio externo de la UE circula por la compleja red logística marítima”.

En una rueda de prensa conclusiva del encuentro, el secretario de Estado portugués de Asuntos del Mar, João Mira Gomes, y el comisario Borg explicaron que las propuestas de desarrollo de acciones aprobadas en la conferencia ministerial de este lunes serán presentadas en la cumbre jefes de Estado y de gobierno de la UE, que se realizará en diciembre en Bruselas.

Mira Gomes espera que estas conclusiones constituyan una base sólida para edificar una política marítima efectiva para la EU en el Siglo XXI, “con medidas concretas y controvertidas”, que serán aplicadas en 2008, durante las presidencias de Eslovenia en el primer semestre y de Francia en el segundo.

Por su parte, Borg respondió a IPS que “es urgente avanzar, pero hay que hacerlo en el marco de un sistema amplio de consultas con todos los involucrados, a nivel local, nacional y europeo, donde los temas ambientales no deben ser abordados en forma individual, sin tomar en cuenta los impactos”.

La demora en la tomada de posiciones en la UE fue explicada por Borg debido a que “éstas son decisiones conjuntas. Todos sabemos que es necesaria una mejor coordinación, pero para eso, los países se deben organizar”. “Avanzamos, pero con un sistema amplio de consultas”, acotó.

Para la Comisión, “la coordinación es crucial si se desea tener éxito en los asuntos relacionados con el mar, porque estos deben ser vistos a nivel horizontal, entre los varios sectores involucrados, en especial a nivel de la investigación, creando una red de redes para no duplicar esfuerzos”.

Los temas ambientales “no deben ser abordados en forma individual, sin tomar en cuenta el impacto en los transportes, las pescas, la energía”, porque eso afecta a los puestos de trabajo y al desarrollo industrial, opinó el Comisario.

Sin embargo, Borg concluyó observando que, “por otro lado, en especial los proyectos de infraestructuras o energéticos, tampoco pueden ser ejecutados en forma individual, sin tener en cuenta el ambiente”.

24 octubre 2007


23.03.07

EL AGUA Y LA POBREZA

Fuente: PNUD
Foto cortesía ourplanet.com

Los pobres no obtienen suficiente agua potable por la misma razón que no tienen la posibilidad de votar, o de vivir libres de enfermedades, o de escapar de los peligros de desastres o de conflictos, o de lograr el empoderamiento económico.

Con harta frecuencia, poco o ningún dinero equivale a poca o ninguna voz, y a poca o ninguna oportunidad. Hacer frente a la crisis mundial del agua es un paso indispensable para hacer frente a la pobreza y apoyar el desarrollo humano más amplio”.

MENSAJE A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DE KEMAL DERVIS, ADMINISTRADOR DEL PNUD, EN OCASIÓN DEL DÍA MUNDIAL DEL AGUA

“Ahora que nos encontramos a mitad de camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que incluyen la meta concreta de reducir a la mitad el número de personas que carecen de acceso sostenible al agua potable, el mundo sigue haciendo frente a serios retos en relación con el abastecimiento de agua y el saneamiento. Hoy, más de 900 millones de personas necesitan obtener acceso a una fuente de agua mejorada para 2015, y más de 1,3 mil millones de personas requieren acceso a servicios de saneamiento mejorados si es que han de cumplirse las metas establecidas.

El tema del Día Mundial del Agua de este año, “Hacer frente a la escasez de agua”, pone de relieve esta realidad y el hecho de que casi 800 millones de personas de todo el mundo sufren de estrés crónico por falta de agua y amenaza con producir el derrumbe de los sistemas ecológicos, intensificando la competencia por el agua e incrementando las tensiones transfronterizas. Si bien el mundo no se está quedando sin agua en un sentido absoluto, al mismo tiempo la inseguridad en materia de agua plantea una verdadera amenaza para el desarrollo humano en mucho lugares y para una elevada proporción de la población mundial. Alrededor de 700 millones de personas de 43 países viven por debajo del umbral de estrés por falta de agua, de 1.700 metros cúbicos por persona por año. Dentro de 20 años, 3 mil millones de personas vivirán en distintos países por debajo de ese umbral. La necesidad cada vez mayor de agua de las ciudades, la industria, el sector agrícola y las demandas energéticas cada vez mayores representan un riesgo creciente para la seguridad alimentaria y de los medios de vida ya frágiles de los pobres. El año pasado, en el Informe sobre Desarrollo Humano se formuló un llamamiento al reconocimiento del acceso al abastecimiento de agua seguro y asequible como un derecho humano y a la adopción de un Plan de Acción Mundial que respondiera a la crisis del agua. En este Día Mundial del Agua, reiteramos ese llamamiento y recordamos también que si no abordamos adecuadamente este reto se verá menoscabada nuestra capacidad para alcanzar todos los ODM.

Es irónico que vivamos en un mundo en el que cuanto menos ingreso se percibe, tanto más debe pagarse por el agua. Los hogares más pobres de muchos países en desarrollo llegan a pagar hasta el 10% de sus ingresos en agua, en tanto que en el mundo desarrollado si se gasta más del 3% de los ingresos en agua, esto se considera una penuria económica. Lo cierto es que los retos de la crisis del agua son impulsados principalmente por desigualdades fundamentales. Como se puso de relieve en el Informe sobre Desarrollo Humano del año pasado, la escasez de agua no es una simple deficiencia física o del medio ambiente, a menudo refleja la falta de poder financiero y político. Los pobres no obtienen suficiente agua potable por la misma razón que no tienen la posibilidad de votar, o de vivir libres de enfermedades, o de escapar de los peligros de desastres o de conflictos, o de lograr el empoderamiento económico. Con harta frecuencia, poco o ningún dinero equivale a poca o ninguna voz, y a poca o ninguna oportunidad. Hacer frente a la crisis mundial del agua es un paso indispensable para hacer frente a la pobreza y apoyar el desarrollo humano más amplio.

El cambio climático amenaza con socavar aún más los medios de vida de los pobres. La disponibilidad de agua será más impredecible y habrá cada vez más sequías, inundaciones y otros fenómenos climáticos perjudiciales, que aquejarán más a los pobres de forma desproporcionada. Los más pobres prácticamente no tienen ninguna responsabilidad del cambio climático, sin embargo, en muchos casos son los más perjudicados por sus consecuencias inmediatas. En Asia y África subsahariana probablemente se verá afectada la productividad agrícola. En países de poca altitud como Bangladesh, el aumento del nivel del mar incrementará el riesgo de ingreso de agua salina en las fuentes de agua potable. La formulación de estrategias eficaces y asequibles para reducir y gestionar los riesgos y la vulnerabilidad deben ser uno de los ejes principales de las políticas nacionales de ordenación de los recursos hídricos y la asistencia internacional.

La crisis del agua puede parecer desalentadora, pero pueden adoptarse medidas concretas para abordar esta emergencia. Por consiguiente, el Día Mundial del Agua es una oportunidad importante tanto para renovar el debate sobre esta cuestión decisiva como para impulsar la acción. El desafío que se plantea al Grupo de los Ocho y otros donantes es asumir las necesidades de los pobres y seguir el ejemplo reciente del Reino Unido, que se ha comprometido a duplicar el apoyo destinado al agua y el saneamiento en África el próximo año y a volver a duplicarlo hasta alcanzar 200 millones de libras esterlinas para 2011. La inversión mundial necesaria para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad el porcentaje de personas del mundo que carecen de acceso al agua potable equivale al gasto mensual de agua mineral embotellada en Europa y los Estados Unidos. El logro de los ODM generará 38 mil millones de dólares de los EE.UU. en nuevos beneficios económicos para el mundo en desarrollo. Hago votos por que el Grupo de los Ocho tenga presente estas cifras en la Cumbre que celebrará en junio.

Podemos contribuir a poner en marcha la próxima etapa del desarrollo humano fortaleciendo la ordenación de los recursos hídricos, invirtiendo y planificando ahora para hacer frente a los problemas actuales y futuros de los recursos hídricos, y empoderando los países y las comunidades para que asuman el control pleno de su situación futura en materia de agua. Las soluciones no son principalmente hidrológicas ni técnicas; el poder, la política y la gobernanza cumplen un papel más importante en todos los niveles. Todos juntos tenemos los medios para abordar la crisis mundial del agua; ahora necesitamos el compromiso, la voluntad política colectiva y la respuesta normativa adecuada a estos retos”.

En efecto, tal como lo señala Kemal Dervis, una de cada tres personas en el mundo vive el drama de una escasez cuya causa está más en la distribución y el uso de los recursos hídricos que en la cantidad de agua en el mundo. “Cuando se trata del agua y el saneamiento, el mundo está plagado de un exceso de conferencias y padece de un déficit de acciones creíbles. La diversidad de actores internacionales ha incidido negativamente en el desarrollo de fuertes defensores internacionales del agua y el saneamiento”, afirmó Kevin Watkins, autor principal del Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, cuyo tema fue justamente el agua.

Según Watkins, “los gobiernos nacionales deben definir estrategias y planes creíbles para abordar la crisis del agua y el saneamiento. Pero también es necesario desarrollar un Plan de Acción Mundial –en el que participen activamente los países del Grupo de los Ocho– para dirigir los esfuerzos internacionales fragmentados en la movilización de recursos y el impulso de la acción política mediante la colocación del problema de agua y saneamiento en una posición central y prioritaria dentro de la agenda de desarrollo”.

Para el Informe 2006 el agua sucia es una amenaza infinitamente mayor para la seguridad humana que los conflictos violentos. Los autores registran anualmente una cifra de 1,8 millones de muertes infantiles causadas por la diarrea que se podrían evitar con el acceso al agua limpia y un inodoro; 443 millones de días escolares se pierden a causa de enfermedades relacionadas con el agua; y casi un 50 por ciento de la población total de los países en desarrollo padece en un momento dado algún problema de salud debido a la falta de agua y saneamiento. A este costo humano de la crisis del agua y el saneamiento se debe sumar un retraso en el crecimiento económico del África subsahariana, que sufre una pérdida anual de un cinco por ciento en su PIB, cifra muy superior a la correspondiente a las ayudas que recibe la región.

Sin embargo, a diferencia de las guerras y los desastres naturales, esta crisis mundial no insta a que se desarrolle una acción internacional coordinada. El Informe 2006 indica que “al igual que el hambre, es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran aquéllos que disponen de los recursos, la tecnología y el poder político necesarios para resolverla”. Los autores del Informe subrayan la necesidad de que se produzca un cambio en esta situación, ya que falta menos de una década para que se cumpla la fecha del año 2015 establecida para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM).

“Podemos adoptar medidas coordinadas para proporcionar agua limpia y saneamiento a la población pobre del mundo o condenar a millones de personas a vivir en una situación evitable de insalubridad, pobreza y disminución de oportunidades y perpetuar profundas desigualdades en el interior de los países y entre unos países y otros. Tenemos una responsabilidad colectiva en el éxito de esta meta”, concluye.

Los gobiernos deberían invertir el 1% del PIB en agua y saneamiento
Además de la creación de un Plan de Acción Mundial, el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 recomienda la adopción de tres medidas básicas para lograr el éxito:


Hacer del agua un derecho humano, no sólo de palabra: Según el Informe, “todo el mundo debería tener acceso a un mínimo de 20 litros de agua limpia al día, que deberían ser gratuitos para la población pobre”. De acuerdo con los estudios realizados para la elaboración del Informe sobre Desarrollo Humano, mientras que un habitante de Estados Unidos o del Reino Unido gasta 50 litros diarios de agua tan sólo tirando de la cisterna, muchas personas en situación de pobreza sobreviven con menos de cinco litros de agua contaminada al día.

El Informe recomienda que todos los gobiernos deben hacer más que conformarse con los principios constitucionales y proteger, mediante el desarrollo reglamentario, el derecho humano a una fuente de agua segura, accesible y asequible. Pero, según los autores, esto implica como mínimo una meta de al menos 20 litros de agua limpia al día para cada ciudadano, sin coste alguno para los que carecen de suficientes recursos para pagar.

Elaborar estrategias nacionales para el agua y el saneamiento: Los autores instan a los gobiernos a fijarse el objetivo de invertir un mínimo del uno por ciento del PIB en agua y saneamiento y mejorar la igualdad: el agua y el saneamiento sufren de una crónica financiación deficiente. El gasto público representa normalmente menos del 0,5 por ciento del PIB. Los estudios realizados para la elaboración del Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 muestran que esta cifra queda eclipsada por los gastos militares: en Etiopía, por ejemplo, el presupuesto militar es 10 veces superior al presupuesto para agua y saneamiento: en Pakistán, 47 veces superior. Los autores del Informe instan a todos los gobiernos a preparar planes nacionales para acelerar el progreso en agua y saneamiento, asumiendo metas ambiciosas respaldadas por una financiación de un mínimo del uno por ciento del PIB y estrategias claras para la superación de las desigualdades.

Aumento de la asistencia internacional: El Informe propugna una inversión extra anual de entre 3.400 millones y 4.000 millones de dólares ($EE.UU). Según el Informe, la asistencia para el desarrollo ha descendido en términos reales durante la última década, pero el logro del objetivo de desarrollo del Milenio en agua y saneamiento requerirá una duplicación de los flujos de asistencia.

El Informe establece que el progreso en agua y saneamiento requiere la realización de grandes inversiones iniciales con plazos de reembolso más largos, por lo que es esencial desarrollar estrategias de financiación innovadoras, tales como las del Servicio Financiero Internacional. Según los autores, esta inversión sería rentable en términos económicos, pues se traduciría en un ahorro de tiempo, un aumento de la productividad y una reducción de los costos sanitarios, que descenderían a 8 dólares por cada dólar invertido en el logro de la meta de agua y saneamiento.

¿Qué podría significar el progreso para la población pobre?

El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 estima que el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo del Milenio en el acceso a agua y saneamiento tendrá un costo adicional total de unos 10.000 millones de dólares anuales que tendrá que asumirse tanto desde el ámbito nacional como del internacional. Según el Informe, “el precio de 10.000 millones de dólares para lograr el Objetivo de Desarrollo del Milenio parece una suma considerable, pero se ha de tener en cuenta el contexto. Representa menos de los gastos militares realizados en 5 días y menos de la mitad de lo que gastan los países desarrollados al año en agua mineral”.

La enorme magnitud de los beneficios que se obtendrían para el desarrollo humano. El Informe muestra que el cierre de la brecha existente entre las tendencias actuales y la meta del objetivo de desarrollo del Milenio en agua y saneamiento supondría la salvación de más de un millón de vidas infantiles durante la próxima década y reportaría unos beneficios económicos totales anuales de unos $38.000 millones. Los beneficios producidos en el África subsahariana (unos $15.000 millones) representarían el 60% de los flujos de asistencia del año 2003.

Si se mantiene la tendencia actual, el mundo podrá alcanzar el objetivo de desarrollo del Milenio relativo al acceso al agua –debido en gran medida al fuerte progreso de China y la India–, pero sólo dos regiones –el Asia oriental y América Latina– están en camino de lograr la meta de saneamiento. Además, este panorama global oculta problemas reales: según las tendencias actuales, el África subsahariana alcanzará la meta de agua en 2040 y la de saneamiento en 2076. En el caso del saneamiento, el Asia meridional lleva 4 años de retraso y, en el caso del agua, los Estados árabes llevan 27 años de retraso.

Según el Informe, si observamos las cifras por país, esto significa que la meta de agua no será alcanzada por 234 millones de personas, siendo 55 el número de países que se han retrasado, y que la meta de saneamiento no será alcanzada por 430 millones de personas, siendo 74 el número de países que se han retrasado.

“¿Se puede permitir el mundo los costos de un progreso acelerado en el abastecimiento de agua y saneamiento?”, se pregunta Watkins. “Aunque la pregunta más adecuada sería: ¿se puede permitir el mundo no realizar esta inversión?”

Costo de la crisis
Según el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, “suministrar agua limpia, eliminar las aguas residuales y proporcionar servicios de saneamiento son tres de los fundamentos más básicos del desarrollo humano”. Pero 1.100 millones de personas carecen de acceso a agua, y 2.600 millones no disponen de acceso a servicios de saneamiento.

El Informe añade: “ ‘No tener acceso al agua limpia’ es un eufemismo de ‘sufrir una profunda privación’. Significa que las personas caminan más de un kilómetro hasta la fuente de agua limpia más cercana para conseguir el agua que necesitan para beber, que obtienen de drenajes, acequias o arroyos que podrían estar infectados con agentes patógenos y bacterias que pueden causar graves enfermedades e incluso la muerte”.

‘No disponer de acceso a saneamiento’ significa que, en barrios pobres como el de Kibera, en las afueras de la capital de Kenia (Nairobi), la gente defeca en bolsas de plástico –comúnmente conocidas como ‘inodoros volantes’–, que tiran a las cloacas al aire libre de la calle porque no tienen otra opción.

Según los estudios realizados para la elaboración del Informe sobre Desarrollo Humano, cuanto mayor es el nivel de pobreza, más se debe pagar por el agua limpia: el 20% de los hogares más pobres de El Salvador, Jamaica y Nicaragua gastan en promedio más del 10 por ciento de sus ingresos en agua. En el Reino Unido, un gasto del tres por ciento de los ingresos familiares en agua representa el límite de estar en condiciones de vida difíciles.

El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 subraya además la existencia de grandes disparidades en los precios que se pagan por el agua. Las personas que viven en los barrios pobres urbanos suelen pagar entre 5 y 10 veces más por un litro de agua que los habitantes de las áreas de ingresos altos. Y las personas que viven en las zonas más pobres de ciudades como Accra y Manila pagan más que los residentes de Londres, Nueva York y París.

Un tercio de la población total que carece de acceso a agua se encuentra dentro del umbral de pobreza absoluta de menos de un dólar diario. Otro tercio vive con un máximo de 2 dólares al día. Según el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, en lo referente al saneamiento, las dos quintas partes de los hogares más pobres del mundo representan más de la mitad del déficit mundial. Los autores subrayan que estas cifras no aportan una prueba de causalidad –ya que las personas pueden carecer de agua y saneamiento porque son pobres o pueden ser pobres porque carecen de agua y saneamiento–, pero indican una fuerte relación recíproca entre la pobreza económica y la privación del acceso al agua.

Y, según el Informe, el debate sobre la participación de los sectores público y privado en el suministro de agua no ayuda a la población pobre. El Informe sostiene que “el debate sobre los méritos relativos del desempeño de los sectores público y privado ha supuesto una desviación de la incompetente actuación de los suministradores de agua públicos y privados para superar el déficit de agua mundial”.

Más allá de los hogares

El Informe sostiene que la población pobre necesita ‘agua para vivir’–para beber, cocinar y lavar–, así como para cultivar alimentos y obtener un medio de sustento. Los autores subrayan que, no obstante, los agricultores pobres deben afrontar una crisis de agua potencialmente catastrófica originada a partir de la combinación del cambio climático y la competencia por los escasos recursos de agua.

La gran mayoría de las personas desnutridas del mundo –cuyo número se estima actualmente en 830 millones–son pequeños agricultores, pastores y jornaleros agrícolas. El cambio climático amenaza con elevar la inseguridad del agua de estos sectores de la población hasta unos niveles sin precedentes, lo que haría que algunas zonas del África subsahariana tuvieran que afrontar pérdidas de hasta un 25 por ciento en sus cultivos. Según el Informe, la competencia por el agua para la producción de alimentos en los países en desarrollo percibe un aumento alarmante, impulsado por el poder político y económico, y no la preocupación por la pobreza.

Los autores sostienen que el refuerzo de los derechos de la población pobre rural, el aumento de su acceso al riego y a las nuevas

tecnologías y la prestación de ayuda a esta población para poder adaptarse al inevitable cambio climático serán requisitos

imperativos para evitar el desastre.
Por otra parte, el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 cuestiona las predicciones que sostienen que la creciente competencia por el agua provocará inevitables conflictos armados. De hecho, el Informe sostiene que la cooperación transfronteriza relativa a los recursos hídricos está ya mucho más generalizada y es mucho más eficaz de lo que generalmente se supone. La India y Pakistán, por ejemplo, a pesar de haber librado dos guerras transfronterizas y de vivir una constante tensión geopolítica, llevan medio siglo gestionando conjuntamente cuencas hidrográficas compartidas a través de la Comisión Permanente del Indo sobre el Agua.

Watkins afirma que “la gestión compartida del agua puede ser un instrumento de paz o de conflicto, pero es la política la que determinará cuál es la opción elegida”. El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 subraya que, la clave de la solución de la crisis mundial reside de hecho en la toma de decisiones políticas correctas sobre agua y saneamiento, tal como lo demuestra la historia.


Anfibios en Dramático Declive en el Mundo
Por UICN - Unión Mundial para la Naturaleza












UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA
BOGOTÁ - COLOMBIA




FAUNA


Anfibios en Dramático Declive en el Mundo
Por UICN - Unión Mundial para la Naturaleza




Se considera que los anfibios son como "canarios en una mina", ya que su piel es sumamente permeable y es sensible a cambios en el medio ambiente, incluyendo cambios en el agua dulce y en la calidad del aire.


Anfibios en Dramático Declive; Hasta 122 Extintos Desde 1980

Un Estudio Encuentra casi un tercio de las Especies en Peligro de Extinción


Las especies de anfibios del planeta se encuentran bajo un peligro sin precedentes ya que se están extinguiendo a tasas mil veces más altas que lo normal, según el más comprensivo estudio jamás realizado. Más de 500 científicos de más de 60 naciones contribuyeron a la Evaluación Mundial de Anfibios, cuyos descubrimientos claves han sido publicados en línea por Science Express, y saldrá en la revista Science en las próximas semanas.

Durante los últimos tres años, los científicos han estudiado el estado de distribución territorial y conservación de todas las 5.743 especies de anfibios conocidas - que incluyen ranas y sapos, salamandras, y cecílidos. De estos, se ha determinado que 1.856 -el 32 por ciento- están en peligro de extinción. Mas aún, faltan datos suficientes para evaluar con precisión el estado de casi 1.300 otras especies, muchas de las cuales los científicos también creen amenazadas.

Se considera que los anfibios son como "canarios en una mina", ya que su piel es sumamente permeable y es sensible a cambios en el medio ambiente, incluyendo cambios en el agua dulce y en la calidad del aire.

"Los anfibios son unos de los mejores indicadores de la salud ambiental general de la naturaleza", dijo Russell A. Mittermeier, presidente de Conservation International (CI). "Su catastrófico declive sirve como una advertencia de que estamos en un período de significativa degradación ambiental".

Descubrimientos clave del estudio incluyen:
Según la Lista Roja UICN de Especies Amenazadas, al menos 1.856 especies de anfibios están amenazadas con la extinción, representando un 32 por ciento de todas las especies. En comparación, solamente el 12 por ciento de todas las especies de aves y el 23 por ciento de todas las especies de mamíferos están amenazadas.

Al menos nueve especies se han extinguido desde 1980, cuando comenzaron los declives más dramáticos. Otras 113 especies no han sido reportadas en estado salvaje en años recientes y se considera que pueden estar extintas.

El 43 por ciento de la población de todas las especies está en declive; y menos del uno por ciento está en crecimiento. Veintisiete por ciento de las especies de anfibios se encuentran estables, y se desconoce la situación del resto de las especies.

427 especies son consideradas Críticamente En Peligro (CR), 761 están En Peligro (EN), y 668 son Vulnerables (VU). Desde 1980, 435 especies se han movido a una categoría de riesgo más alto en la Lista Roja UICN de Especies Amenazadas, mientras que sólo cinco han mejorado

Colombia tiene 208 especies de anfibios en peligro - el mayor número en el mundo - seguida de México con 191, Ecuador con 163, Brasil con 110, y China con 86. Haití tiene el más alto porcentaje de anfibios en riesgo, con el 92 por ciento de sus especies en peligro de extinción.

"Después de las aves y los mamíferos, los anfibios son el tercer grupo de especies en ser completamente evaluado en una escala global. Este estudio expande significativamente nuestro conocimiento actual y provee una base desde la cual podemos monitorear nuestro impacto sobre el medio ambiente a lo largo del tiempo," dijo Achim Steiner, Director General de UICN - Unión Mundial para la Naturaleza. "El hecho de que un tercio de los anfibios esté en un declive precipitado nos dice que estamos moviéndonos rápidamente hacia un número de extinciones potencialmente epidémicas".

En las Américas, el Caribe y Australia, una enfermedad altamente infecciosa llamada chytridiomycosis ha impactado especialmente fuerte en los anfibios. Nuevas investigaciones muestran que, en algunas regiones, los brotes de la enfermedad pueden estar vinculados a los años de sequías, que los científicos atribuyen de manera creciente a los efectos del cambio climático.

Pero en la mayoría de las partes del mundo - incluyendo Europa, Asia y Africa - la chytridiomycosis no es un problema tan grave. Otras amenazas, tales como la destrucción del hábitat, la contaminación del aire y del agua, así como la demanda de los consumidores son las causas mayores del declive de los anfibios.

Aún así, los científicos confían en que un compromiso inmediato de recursos y esfuerzos podrían revertir muchas de las tendencias negativas que existen actualmente. La creación de nuevas áreas protegidas, los programas de cría en cautiverio, un mayor compromiso por parte de la comunidad y la protección de los sistemas de agua dulce aumentarían las probabilidades de supervivencia de los anfibios.

"Puesto que la mayoría de los anfibios depende del agua dulce y siente los efectos de la contaminación antes que muchas otras formas de vida, incluyendo los humanos, su rápido declive nos dice que uno de los sistemas de las fuentes de vida más críticas de la Tierra está siendo destruido," dijo Simon Stuart, Director de UICN/CI Unidad de Evaluación de la Biodiversidad, y líder de esta investigación.

"Nosotros ya sabíamos que los anfibios estaban en peligro, pero esta evaluación elimina cualquier duda sobre la escala del problema," dijo Bruce Young, zoólogo del grupo conservacionista NatureServe. "Ahora nosotros necesitamos una mayor protección de las áreas naturales y una investigación acelerada sobre las enfermedades de los anfibios para combatir esta ola de extinción."

Los científicos de CI, -UICN y NatureServe colaboraron en la Evaluación Mundial de los Anfibios. Ellos analizaron datos presentados por más de 500 de los especialistas de anfibios mas importantes en el mundo y evaluaron el nivel de amenaza de cada especie, determinaron la distribución territorial de cada especie y recopilaron información ecológica esencial.